Clonación
De Medicina
El nacimiento de la oveja Dolly, el primer mamíferos|mamífero clonado a partir de una célula adulta, no solo abrió la puerta de la clonación animal (a la que luego se sumaron otras especies como cabras, vacas, cerdos, ratón|ratones, gallinas o gatos), sino que también supuso un paso fundamental hacia la clonación humana, un tema muy controvertido que está obligando a los distintos países a revisar sus leyes sobre bioética.
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Esbozo general
Dentro de la clonación humana se distinguen dos tipos según su finalidad: la reproductiva (generalmente rechazada por razones éticas y vetada legalmente), cuyo fin sería crear personas idénticas, y la terapeutica (polémica, pero mucho mas aceptada desde el punto de vista ético que la anterior), cuyo objetivo es conseguir embriones clónicos para, a partir de ellos, obtener las llamadas células madre con las que tratar enfermedades.
La transferencia nuclear, o clonación terapéutica, consiste en transferir el núcleo de una célula adulta de un paciente a un ovocito al que se le ha extraído antes el núcleo para reprogramar su crecimiento celular con las características genéticas del donante, y que genere células madre embrionarias capaces de crear tejidos u órganos que luego se trasplantan al paciente para combatir una patología. Esta práctica es legal en países como Reino Unido, Bélgica, Suecia, Japón, Singapur, Israel, Corea del Sur, Australia y España. El Reino Unido fue, en enero de 2001, el primer país que autorizó la clonación terapéutica (aunque el primer permiso para clonar embriones se concedió en agosto de 2004), pero en muchos países el tema está sin regular.
La polémica en torno a la clonación terapéutica, sin embargo, ha quedado en parte superada con el descubrimiento, en 2007, de un sistema para obtener células madre similares a las embrionarias a partir de la piel y, por tanto, sin necesidad de emplear embriones, lo que ha abierto una nueva vía de investigación que no genera rechazos de tipo moral. En España, la clonación reproductiva está expresamente prohibida en la Ley de Reproducción Asistida (2006), en tanto que la clonación con fines terapéuticos fue aprobada por la Ley de Investigación Biomédica, de 2007, bajo unas condiciones muy estrictas. El primer proyecto de investigación español que incluye la clonación terapéutica fue aprobado en enero de 2008 y corresponde al Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF) de Valencia.
Clonación animal
El 23 de febrero de 1997, científicos del Instituto Roslin de Edimburgo (Escocia) dieron a conocer la existencia de Dolly, el primer mamífero clonado con éxito en la historia. Los expertos del Instituto, encabezados por Ian Wilmut, habían extraído el núcleo de una célula de una ubre bovina y lo habían transferido a un óvulo no fertilizado para conseguir un embrión, que implantaron en el útero de una "madre adoptiva" para su gestación. Esta concluyó el 5 de julio de 1996, con el nacimiento de Dolly. Al año siguiente, en julio de 1997, llegó al mundo Polly, una oveja clonada a partir de una célula de Dolly, y a la que se incorporó un gen humano con el fin de que produjera más leche. Además, el 23 de abril de 1998 Dolly parió una cría, Bonnie, de manera completamente natural. A continuación, la clonación se extendió a otras especies. En marzo de 2000, los creadores de Dolly anunciaron que habían logrado clonar una camada de cinco cerdos por primera vez en el mundo; en junio consiguieron la clonación de los primeros corderos manipulados genéticamente; y en diciembre, presentaron a Britney, la primera gallina clónica.
Mas tarde, la "fiebre de los clones" llegó también al terreno de los animales domésticos. La pionera fue CC (iniciales de CopyCat), una gatita de pelaje blanco y negro que fue presentada al mundo en febrero de 2002 y que sorprendió sobre todo por su escaso parecido con la gata parda que le había proporcionado el ácido desoxirribonucleico (ADN)|ADN. Con CC, además, se abrió el debate sobre la clonación de animales domésticos y su finalidad mas allá del posible negocio. Los experimentos de clonación animal continuaron con terneros, ranas, ratas, conejos, cabras, vacas, e incluso monos, con técnicas cada vez más perfeccionadas. Además, se planteó la posibilidad de clonar animales extintos, como el mamut, o en peligro de extinción, como el muflón, el bucardo, el lince o el oso panda gigante. La euforia con respecto a los anímales clónicos, sin embargo, experimentó un revés en 2002, a raíz de ciertas informaciones, entre ellas un estudio de científicos japoneses, que ponían de manifiesto el alto índice de malformaciones y mortalidad temprana entre los animales clonados; y la confirmación de los "achaques" de Dolly, aquejada de artritis y que finalmente fue sacrificada en febrero de 2003 a causa de la infección pulmonar que padecía.
No obstante, las clonaciones siguieron. En abril de 2003 científicos estadounidenses consiguieron dos ejemplares de banteng, clonados a partir de células de un macho de esa especie que murió en 1980. En mayo, a las especies clonadas se unieron un mulo, conseguido por investigadores de las universidades de Idaho y Utah Estados Unidos de América (EE.UU.); y el primer caballo clonado, una yegua llamada Prometea, nacida en Italia. El siguiente paso fueron los clones de segunda generación, es decir anímales clonados de otro clón, como las terneras Pampa IIy Pampa III, que nacieron en enero de 2004, en Argentina, clonadas de otra vaca clónica, Pampa; o Victoriosa, una becerra nacida en Brasil en febrero de 2004 (falleció el 31 de mayo siguiente) y que había sido creada a partir de células de la oreja de Victoria, la primera vaca clónica latinoamericana. Algunas empresas, además, se lanzaron al negocio de la clonación ofreciendo "copias" de los animales domésticos más queridos a un precio, eso sí, no demasiado adsequible. En diciembre de 2004, por ejemplo, una mujer de Texas (Estados Unidos de América|Estados Unidos) pagó 50.000 dólares por un gatito creado a partir del ácido desoxirribonucleico (ADN) de su gato fallecido. En agosto de 2005, un equipo científico surcorano, liderado por Woo Suk Hwang, anunció la obtención del primer perro clon, Snuppy, un cachorro de galgo afgano, aunque esta clonación fue puesta en tela de juicio meses después cuando se descubrió que Hwang había falseado datos de sus investigaciones con Embrión|embriones humanos clonados. Así mismo, en marzo de 2007 otro equipo de Corea del Sur|Corea del Sur aseguró haber conseguido los dos primeros lobos clonados en 2005.
En los últimos años también se ha planteado la utilización de animales clónicos con fines médicos y para alimentación. En 2002, por ejemplo, la empresa argentina Bio Sidus consiguió clonar vacunos capaces de producir la hormona del crecimiento, utilizada en el tratamiento del enanismo, entre otras enfermedades; y en 2007 esta misma empresa ha puesto en marcha un proyecto de vacas clonadas y transgénicas, capaces de producir en su leche un precursor de la insulina humana. Por lo que se refiere a los alimentos procedentes de animales clonados, sus defensores argumentan que el proceso permite a los granjeros obtener copias de animales excepcionales, como cerdos que engordan más rápido o vacas que producen leche de mejor calidad; aunque sigue habiendo dudas sobre su seguridad. En diciembre de 2006, la Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos de América|Estados Unidos declaró que la carne y la leche de vacas, cerdos y cabras clonados y sus crías es "tan segura" para el consumo como la de animales tradicionales. En Europa, la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria (AESA) afirmó, en enero de 2008, que la carne y la leche de animales clonados no presenta riesgos para la salud, pero días después el Comité sobre Bioética que asesora a la Comisión Europea dijo que la clonación de animales para obtener alimentos presenta problemas éticos.
Clonación humana
Las investigaciones en clonación animal han servido de base para las efectuadas en el campo de la clonación humana, en las que se distinguen dos tipos según su finalidad: la reproductiva, cuyo fin sería crear personas idénticas, y la terapeutica, cuyo objetivo es conseguir Embrión|embriones clónicos para, a partir de ellos, obtener las llamadas células madre con las que tratar enfermedades.
Clonación terapéutica. Células madre y embriones clónicos
La clonación terapéutica consiste en transferir el núcleo de una célula adulta de un paciente a un ovocito al que se le ha extraído su núcleo, para reprogramar su crecimiento celular y poder crear así células madre embrionarias capaces de crear tejidos u órganos que se puedan trasplantar a la persona enferma. Su principal ventaja es que los tejidos u órganos generados son compatibles con el donante, lo que evita rechazos y abre vías de esperanza para patologías que actualmente carecen de curación. Las células madre o troncales constituyen una de las grandes esperanzas de la medicina por su capacidad de transformarse en los distintos tejidos del cuerpo humano. Son de dos tipos: las células madre adultas, que se encuentran en diversos tejidos como el cordón umbilical, el hígado, la piel o la médula ósea, y que pueden dar lugar a otro tipo de células, sobre todo sanguíneas, musculares y nerviosas, aunque su posibilidad de reprogramación es limitada; y las células madre embrionarias, presentes sólo en los embriones, pero con muchas más posibilidades que las adultas.
Dependiendo de la fase de desarrollo en que esté el embrión, dentro de las células madre embrionarias se distingue entre las totipotenciales, que son aquellas que se encuentran en la primera división del óvulo y dan lugar a un ser humano, pero cuya manipulación presenta muchas dificultades técnicas; y las pluripotenciales, que aparecen en el blastocisto, cúmulo formado por unas 140 células que se forma cinco días después de la fecundación y que permite el desarrollo primario del embrión. Las células madre embrionarias, y en concreto las pluripotenciales, son las que han abierto más expectativas dentro de la investigación científica debido a que presentan una serie de ventajas con respecto a las células madre adultas. Son mucho mas versátiles -pueden convertirse en los mas de 200 tejidos del cuerpo humano- y pueden crecer en cultivos de forma casi ilimitada, mientras que las células adultas no son tan abundantes ni se reproducen con tanta facilidad y su capacidad de diferenciación en otras células es limitada.
La experimentación con células madre embrionarias, sin embargo, plantea problemas éticos que no se dan con las adultas, debido a que al extraerlas del embrión, éste muere al no poder seguir desarrollándose, lo que los detractores de esta línea de investigación interpretan como un aborto. La polémica, no obstante, se ha suavizado desde que, en noviembre de 2007, científicos japoneses y norteamericanos consiguieron reprogramar células de la piel para que actuen como células madre embrionarias, método que está libre de problemas morales relacionados con la destrucción de embriones humanos.
Las células madre embrionarias pluripotenciales fueron aisladas por primera vez en 1998 por un equipo de la Universidad de Madison (Wisconsin, EE.UU.) dirigido por James Thompson. Los primeros cultivos se obtuvieron de embriones sobrantes de técnicas de fecundación y de fetos abortados, pero enseguida se planteó otra vía para obtener células madre y además evitar problemas de rechazo en los tratamientos: la creación de embriones mediante la clonación de células adultas de los propios pacientes. El sistema, que combina las técnicas utilizadas por los padres de Dolly y por James Thompson, es el siguiente: se toma una célula adulta y se le extrae el núcleo, que luego se introduce un óvulo al que previamente también se ha extraido su propio núcleo. Se obtiene así un embrión clónico, es decir, genéticamente idéntico al del adulto del que se obtuvo la célula de partida. Por alguna razón que todavía se desconoce, el óvulo es capaz de reprogrmar el núcleo adulto para que empiece a funcionar como el de un embrión recién formado y sus células comienzan a dividirse. A los cuatro o cinco días, la masa de células forma el blastocisto, del que se pueden extraer las células madre, que cultivadas dan lugar a diferentes tejidos que serán idénticos a los del receptor, por lo que no hay riesgo de rechazo. Empleando estas técnicas, en noviembre de 2001 la empresa estadounidense Advanced Cell Technology (ACT) anunció que había conseguido clonar un embrión humano, aunque subrayó que su objetivo era el tratamiento de enfermedades.
A finales de enero de 2002, esa misma empresa dio otro paso, al lograr que células embrionarias de una vaca se convirtieran en un riñón capaz de funcionar; y en diciembre de 2003 anunció que había logrado cultivar un embrión clonado hasta la fase de 16 células. El siguiente anuncio de clonación de embriones humanos que sorprendió al mundo, sin embargo, resultó ser un monumental fraude llevado a cabo por el científico surcoreano Woo Suk Hwang. Hwang acaparó las portadas de los periódicos en febrero de 2004 cuando anunció que había clonado 30 embriones humanos, y también en mayo de 2005 cuando aseguró que había conseguido extraer células madre de embriones clonados de pacientes con enfermedades; pero a finales de 2005 se descubrió que había falseado los datos de ambas investigaciones. En enero de 2008, investigadores norteamericanos, coordinados por Andrew French, publicaron los resultados de una investigación en la que afirman haber conseguido el primer embrión humano clonado a partir de células procedentes de piel humana.
Clonación reproductiva
Nada más conocerse el nacimiento de la oveja Dolly, comenzaron las especulaciones sobre la clonación de personas, y algunos científicos no dudaron en anunciar su propósito de llevar a cabo experimentos en este sentido. En el verano de 2001, el ginecólogo italino Severino Antinori, famoso por lograr embarazos en mujeres de más de 60 años, y el andrólogo y especialista en técnicas de fertilidad Panos Zavos anunciaron su intención de clonar un ser humano, proyecto que incluso defendieron ante la Academia Nacional de las Ciencias de Estados Unidos de América|Estados Unidos, junto con la bióloga canadiense Brigite Boiselier, vinculada a la secta de los raelianos, un culto que considera que los seres humanos son fruto de un experimento biológico realizado por extraterrestres y que ve en la clonación el camino hacia la inmortalidad.
Este movimiento, con sede en Quebec (Canadá), fue fundado en 1997 por el francés Claude Vorilhon, conocido por su seguidores como Rael, que asegura contar con 50.000 seguidores en todo el mundo. Vorilhon es asimismo el creador de la empresa de biotecnología Clonaid -ubicada en Las Vegas (Nevada, Estados Unidos de América|EE.UU.)-, que el 27 de diciembre de 2002, y en medio de una gran campaña publicitaria, anunció el nacimiento del primer ser humano clonado, una niña llamada Eva, "copiada" de su madre, una norteamericana de 31 años, y que supuestamente habría venido al mundo mediante cesárea y con un peso de 3,2 kilos. Además, entre enero y febrero de 2003 los responsables de Clonaid anunciaron el nacimiento de otros cuatro bebés fruto de la clonación, y aseguraron haber implantado óvulos fecundados con esas técnicas en 20 mujeres, en lo que denominaron "la segunda generación" de bebés clonados. Noticias todas ellas que, ante la ausencia de pruebas, fueron recibidas con excepticismo por la comunidad científica internacional, e incluso tachadas de falsas por algunos, entre ellos el controvertido Antinori, quien también había anunciado el nacimiento en enero del 2003 del primer clon humano, lo que no se confirmó. En esa misma línea, en enero de 2004, el andrólogo Panos Zavos aseguró en Londres que había implantando un embrión humano clonado en el útero de una mujer de 35 años.
Pero, al margen de que existan ya clones o no, de los extravagantes anuncios de los raelianos (como el ofrecimiento de clonar a personajes como Carlos Gardel o incluso a Jesucristo) y de los temores y las cuestiones morales y legales que todo este tema conlleva, numerosos científicos han lanzado advertencias sobre las dificultades y riesgos de la clonación reproductiva. Se habla por ejemplo de la cantidad de experimentos fallidos que serían necesarios para sacar adelante un proyecto de estas características, del alto riesgo de obtener "copias" imperfectas, con alteraciones, enfermedades o que, quizá, tendrían después un envejecimiento prematuro, etc; y también se plantean dudas sobre el grado de similitud entre el "clon" y el "original". Y es que, aunque los Gen|genes del clon son idénticos a los del donante (la persona de la que se extrae la célula inicial), también la célula que acoge ese material genético puede influir en la expresión de esos Gen|genes, por lo que algunos investigadores sostienen que, salvo en el caso de que procedan de la misma madre, el clon y su original serán menos similares que los gemelos homozigóticos. Según esto, el clon más perfecto sería una niña (como la supuesta "Eva" de los raelianos) copiada de su madre, que habría aportado la célula con el material genético, el óvulo y llevado a cabo la gestación.
Legislación en el mundo
Dentro de la clonación humana, la reproductiva es la que mas oposición genera por el temor a que se creen fábricas de "bebés clónicos", series de personas idénticas entre sí o razas superiores, aunque los recelos también alcanzan a la clonación con fines terapéuticos, lo que ha dificultando su regulación. La clonación terapéutica está autorizada en el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte|Reino Unido, Bélgica, Suecia, Japón, Australia, Israel, Corea del Sur|Corea del Sur, Singapur y España; aunque también en otros países hay equipos científicos que, con respaldo legal o gracias precisamente a la ausencia de legislación sobre la materia, investigan en ese campo. El primer país en dar luz verde a la clonación terapéutica fue el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte|Reino Unido, en 2001, al tiempo que se pronunciaba tajantemente contra la reproductiva. En España, la clonación con fines terapéuticos está permitida por la Ley de Investigación Biomédica, que entró en vigor en julio de 2007.
Reino Unido
La Cámara de los Comunes autorizó, en diciembre de 2000, la clonación de embriones de menos de 14 días para obtener células madre con fines terapeúticos, proyecto que recibió el visto bueno de los Lores el 22 de enero de 2001. La ley estaba aprobada, aunque su aplicación quedó en suspenso, a la espera de que el Comité de la Investigación de las Células Madre, creado en la Cámara de los Lores, se pronunciara sobre el tema. El dictamen llegó el 27 de febrero de 2002, cuando el Comité de los Lores autorizó la clonación con fines terapéuticos en el Reino Unido y bajo un estricto sistema de concesión de licencias. Días después, la Autoridad británica para la Fertilización Humana y la Embriología (HFEA), organismo encargado de supervisar lo relacionado con la fertilización artificial en el Reino Unido, concedió las primeras licencias para el uso de embriones humanos en la investigación. Fueron para dos equipos científicos del Centro para la Investigación del Genoma en Edimburgo (Escocia) y del Guy's Hospital de Londres, cuyos trabajos consistían en obtener células madre a partir de embriones sobrantes, pero no incluían la clonación de embriones.
En mayo de 2004 el Reino Unido creó el primer banco de células madre embrionarias del mundo; y en agosto abrió la puerta por primera vez en Europa a la clonación de embriones humanos con fines médicos al autorizar a la Universidad de Newcastle a investigar tratamientos para la diabetes y loas males de Parkinson y Alzheimer. La segunda autorización para clonar embriones (en el Reino Unido y en Europa) llegó en febrero de 2005 y fue para Ian Willmut (el creador de la oveja Dolly), del Instituto Roslin de Edimburgo, en asocición con un equipo del King's College de Londres, dirigido por Christopher Shaw, con el propósito de investigar nuevos tratamientos para las enfermedades degenerativas del Reino Unido.
En noviembre de 2006 un equipo de científicos británicos encabezados por el profesor Lyle Armstrong pidió a las autoridades del Reino Unido licencia para crear embriones híbridos humano-bovinos, de los que se podrían extraer células madre; petición que no fue bien recibida inicialmente por el Gobierno británico, que sugirió la posibilidad de prohibir dichos experimentos. En los meses siguientes, sin embargo, científicos y grupos de pacientes pidieron un cambio de postura argumentantando que la prohibición obstaculizaba los esfuerzos para desarrollar terapias para el tratamiento de enfermedades hoy incurables. Como consecuencia, el 5 de septiembre de 2007 la Autoridad para la Fecundación y Embriología Humanas (HFEA) aprobó la creación de embriones híbridos destinados a la investigación con fines terapéuticos; y el 17 de enero de 2008 autorizó dos proyectos, uno de la Universidad de Newcastle, y otro del King's College de Londres.
Estados Unidos de América|Estados Unidos
En Estados Unidos de América|Estados Unidos, en agosto de 2001, el presidente George W. Bush|Bush restringió las ayudas federales a la investigación con las líneas celulares ya existentes, y la Cámara de Representantes, de mayoría Partido Republicano|republicana, aprobó un proyecto de ley para prohibir todos los tipos de clonación, aunque luego esta iniciativa se estancó en el Senado, controlado por los Partido Demócrata|demócratas. Este "vacio legal" hizo posible que empresas como Advanced Cell Technology (ACT) siguieran desarrollando proyectos relacionados con la clonación, aunque sin acceso a la financiación pública. Incluso, en septiembre de 2002, y en un claro desafío a la Casa Blanca (el propio George W. Bush|Bush había pedido en abril de ese año que se prohibieran todas las formas de clonación humana), el estado de California aprobó una ley autorizando las investigaciones con células madre embrionarias y la destrucción y donación de Embrión|embriones. En febrero de 2003, sin embargo, la Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley (promovido por un legislador republicano y otro demócrata) que prohibía la clonación humana, tanto reproductiva como terapéutica.
El presidente norteamericano, George W. Bush|Bush, era un firme detractor de la investigación con células madre embrionarias. En 2006 utilizó -por primera vez en su mandato- su facultad de veto para frenar un proyecto de asignación de fondos para este tipo de investigaciones que había aprobado el Congreso; y junio de 2007 hizo lo mismo con otra medida similar. George W. Bush|Bush ha mantenido siempre que existen otras posibilidades de investigación. En esta línea, en junio de 2007 firmó un decreto para potenciar la investigación de células madre adultas y en noviembre de ese año se mostró muy satisfecho cuando dos equipos científicos consigueron células madre similares a las embrionarias partiendo de la piel y sin usar Embrión|embriones. En enero de 2008, el presidente George W. Bush|Bush pidió al Congreso medidas contra la clonación de seres humanos.
Unión Europea
El Parlamento Europeo aprobó en septiembre de 2002 una moratoria hasta finales del 2003 para la financiación de proyectos con células madre embrionarias, asunto sobre el que volvieron a debatir los ministros de Ciencia e Investigación europeos en diciembre de 2003 sin lograr un acuerdo. Posteriormente, el texto de la Constitución Europea, acordado por los 25 miembros de la Unión Europea (UE)|Unión en junio de 2004, incluyó una prohibición expresa de la clonación reproductiva, pero no se pronunció sobre la terapéutica, que depende del criterio de cada país. En julio de 2006, los países de la Unión Europea (UE)|UE acordaron seguir financiando con fondos europeos los proyectos de investigación con células madre embrionarias en los países donde esas prácticas estén autorizadas. A esta decisión se opusieron Austria, Lituania, Malta, Eslovaquia y Polonia, aduciendo razones éticas. En Europa la clonación terapéutica está autorizada en Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte|Reino Unido, Bélgica, Suecia y España.
Organización de Naciones Unidas (ONU)|Naciones Unidas
Alemania y Francia propusieron, en 2001, a la Organización de Naciones Unidas (ONU)|ONU, la elaboración de un convenio que prohibiera la clonación reproductiva en todo el mundo, si bien las diferencias entre los estados miembros, principalmente en lo referente a la clonación terapéutica, determinaron que la discusión se fuera retrasando. El tema se planteó en noviembre de 2003, pero, tras una apretada votación, se optó por aceptar la moción presentada por Irán (en representación de la Organización de la Conferencia Islámica) y aplazar el debate sobre la clonación otros dos años. La Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU)|ONU volvió a abordar el asunto en octubre de 2004, aunque tampoco llegó a aprobar una resolución. Al debate se presentaron dos propuestas: una defendida por Costa Rica, junto con Estados Unidos de América|EE.UU. y otros 62 países, que abogaba por prohibir todo tipo de clonación humana, incluso con fines terapéuticos; y la otra, elaborada por Bélgica y apoyada por 21 países, entre ellos el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte|Reino Unido, Japón, Corea del Sur|Corea del Sur y Francia, que instaba a prohibir la clonación con fines reproductivos, pero proponía dejar a cada Estado la libertad de decidir sobre la terapéutica, aunque con la obligación de regularla. Por su parte, y a título personal, el entonces secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU)|ONU, Kofi Annan, se declaró a favor de la clonación terapéutica. En marzo de 2005 la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU)|ONU adoptó una declaración no vinculante que instaba a los gobiernos a adoptar medidas para prohibir todas las formas de clonación.
Legislación en España
España se convirtió el 14 de junio de 2007 en el cuarto país de Europa en aceptar y legislar la clonación terapéutica con la aprobación definitiva en el Congreso de los Diputados (con el apoyo de todos los grupos, excepto el Partido Popular (PP)|PP) de la Ley de Investigación Biomédica. Dicha ley permite la clonación terapéutica bajo unas condiciones muy estrictas -aunque prohíbe expresamente la creación de Embrión|embriones destinados a la investigación-, y regula los bancos de muestras biológicas y la realización de cribados genéticos. Sin embargo, la creación de Embrión|embriones suscita numerosos recelos de índole ética y diversos colectivos, entre los que figuran la Conferencia Episcopal Española y partidos como el Partido Popular (PP)|PP, consideran que atenta contra la dignidad de la persona.
En España, la primera ley sobre técnicas de reproducción asistida, aprobada en 1988, no reguló la clonación con fines terapéuticos simplemente porque los científicos todavía no habían descubierto la utilidad de esta técnica. Tuvo que pasar más de una década para que surgiera el debate político, centrado primero en la investigación con células madre embrionarias (polémicas, por cuanto que su obtención supone la destrucción del embrión del que proceden), y ampliado luego a la clonación de Embrión|embriones con fines médicos. En noviembre de 2003, con el Gobierno del Partido Popular (PP)|PP, se aprobó una modificación a la Ley de Técnicas de reproducción asistida|Reproducción Asistida que abría la puerta a la investigación con células madre procedentes de Embrión|embriones sobrantes de las clínicas de fertilidad, aunque la limitaba a los Embrión|embriones acumulados hasta ese momento; en octubre de 2004, y ya con el Gobierno del Partido Socialista Obrero Español (PSOE)|PSOE, se generalizó la posibilidad de investigar con Embrión|embriones sobrantes de procesos de fecundación; y en febrero de 2005 se autorizaron los cuatro primeros proyectos de investigación con células madre embrionarias.
La nueva Ley de Técnicas de reproducción asistida|Reproducción Asistida, que entró en vigor en mayo de 2006, autorizó también la selección genética de Embrión|embriones para curar a hermanos enfermos y prohibió la clonación reproductiva, pero no se pronunció sobre la terapeutica, cuestión que dejó para la Ley de Investigación en Biomedicina. El Consejo de Ministros aprobó el anteproyecto de Ley de Investigación Biomédica el 15 de septiembre de 2006 y lo remitió al Congreso, donde los grupos políticos presentaron más de cien enmiendas, además de una a la totalidad con texto alternativo del Grupo popular, que fue rechazada. La ley de Investigación Biomédica fue aprobada por el Pleno del Congreso el 14 de junio de 2007 y entró en vigor el 5 de julio siguiente. En enero de 2008, la Comisión de Seguimiento y Control de Donación y Utilización de Células y Tejidos Humanos autorizó el primer proyecto de clonación terapéutica en España, presentado por el Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF) de Valencia. Por su parte, Comunidad Autónoma de Andalucía|Andalucía se adelantó a la norma estatal al aprobar su Parlamento, el 7 de marzo de 2007, una Ley de Investigación Biomédica que legalizaba, por primera vez en España, la clonación terapéutica para fines exclusivamente médicos. Comunidad Autónoma de Andalucía|Andalucía fue también la primera comunidad autónoma española que aprobó, en octubre de 2003, una ley que autorizaba investigar con células madre embrionarias. Esta norma fue recurrida por el Gobierno central del Partido Popular (PP)|PP ante el Tribunal Constitucional, pero tras las elecciones del 14 de marzo de 2004, el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero|Rodríguez Zapatero retiró dicho recurso.
Cronología relevante
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- 24 de febrero de 1997, el Instituto Roslin, de Escocia, anuncia la clonación de una oveja, a la que bautizan como Dolly. En este experimento, los científicos combinaron un óvulo de una oveja adulta, al que le extrajeron el núcleo, y la célula de la glándula mamaria de otra oveja. |