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Josep Pla i Casadevall

De Gran Enciclopedia de España Online

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Josep Pla i Casadevall en su masía de Llofriu(Girona)
Josep Pla i Casadevall en su masía de Llofriu(Girona)

(Palafrugell, Girona, 8-III-1897 — Llofriu, Girona, 23-IV-1981). Periodista y escritor. Nació en el seno de una familia de pequeños propietarios rurales —fue el primogénito de cuatro hermanos— y creció en un ambiente payés, hecho que el futuro escritor tuvo siempre muy presente. Tras cursar estudios de bachillerato en el colegio de los hermanos maristas de Girona, se matriculó en el curso preparatorio de ciencias con la intención de estudiar química y medicina; sin embargo, pronto se pasó a Derecho, debido a la masificación y al desorden que, según él mismo refiere en sus escritos, reinaban en la rama de ciencias.

Su temprano interés por la literatura y el periodismo le hicieron aproximarse a los círculos intelectuales barceloneses reunidos habitualmente en el Ateneo, donde se convirtió en un lector compulsivo y frecuentó a intelectuales, políticos y periodistas. Desmitificando sus inicios, en el libro Barcelona, una discussió entranyable cuenta que empezó a frecuentar el Ateneo barcelonés para huir del frío de su pensión.


Tras finalizar sus estudios y cumplir con sus obligaciones militares en Girona, retornó a Barcelona para colaborar en algunas revistas menores. En 1918, gracias a las gestiones de Joaquim Borralleres, amigo del Ateneo, se incorporó a la redacción del diario Las Noticias, del que fue despedido poco después —según Pla— por reírse de uno de los folletines que escribía el director (otras versiones sostienen que fue por plagiar artículos). De nuevo Borralleres, junto con Alexandre Plana, Josep Maria de Sagarra y parte del grupo del Ateneo, le ayudaron a entrar en La Publicidad, un diario de mayor calado que el anterior.

En sus inicios como periodista fue enviado frecuentemente a reuniones públicas importantes y mítines políticos de toda especie; a menudo cubrió también la información de sucesos locales (”judiciales” y “provinciales”). En ese ámbito empezó a adquirir algunas de las cualidades fundamentales que le iban a acompañar durante toda su trayectoria como escritor: claridad, concisión y objetividad. El 17-XI-1919 inició en La Publicidad una etapa de corresponsal en el extranjero que se prolongó, con mayor o menor intensidad, hasta el final de la Guerra Civil (1936-1939). Primero marchó a París, posteriormente a Madrid (1921) y luego viajó por Europa (a menudo como corresponsal político) y por América, utilizando casi siempre y por propia voluntad barcos de carga y petroleros.

En el periodo de entreguerras fue enviado reiteradas veces a Ginebra (Suiza) para cubrir las asambleas de la Sociedad de Naciones. Estuvo también en Londres, Alemania, Austria, Holanda, Grecia y los países escandinavos.

«La primera obligación de un escritor es observar, relatar, manifestar la época que le ha tocado vivir.»
«La literatura es el reflejo de una sociedad determinada en un determinado momento.»
«Me hubiera gustado enormemente poderme dedicar a la literatura narrativa de una forma sistemática.»


A Italia, uno de sus países más queridos y visitados, llegó por primera vez en 1921. Fue el único periodista español que siguió —en calidad de corresponsal del diario madrileño El Sol— la marcha de Mussolini sobre Roma en 1922. Meses después fue expulsado de ese país por la policía política fascista. En el verano de 1925, el Ateneo de Barcelona le pagó un viaje a la Unión Soviética, donde pasó seis semanas junto con Eugeni Xammar (periodista residente en Berlín) y el líder troskista catalán Andreu Nin, su guía e intérprete, y realizó algunas crónicas para La Publicidad. A partir de esta intensa experiencia escribió uno de sus libros de viaje más célebres, Viatge a Rússia el 1925, que el tiempo mostró como una de las más veraces, lúcidas e independientes visiones de la Rusia comunista. A principios de la década de 1920, sus contactos con la política activa catalana y española estuvieron encaminados hacia la defensa de la Lliga Regionalista y la política de Francesc Cambó (ministro de Fomento, 1918, y de Hacienda, 1921-1922), pero siempre desde una insobornable soberanía de escritor. Durante esos años —Pla ya era un grafómano impenitente— también publicó los libros Enric Casanovas (1920), Negre i taronja (1924), Coses vistes (1925), Relacions (1927), Cartes de lluny (1928), Vida de Manolo (1928, célebre libro que recrea con exquisito humor la vida, la obra y el pensamiento del escultor Manolo Hugué, amigo de Pla), Francesc Cambó (1928-1930, tres volúmenes que versan sobre el catalanismo político a partir de la figura de Cambó) y Madrid, l'adveniment de la República (1933, obra de referencia en la bibliografía sobre ese momento histórico).

En 1927 fingió un matrimonio con Adi Enberg, hija del cónsul de Dinamarca en Barcelona, a quien conoció en París y con quien inició una vida en común relativamente estable. La pareja vivió en Córcega y, después de una breve separación, se reencontró en Barcelona.

Durante los primeros años de la década de 1930 realizó innumerables crónicas parlamentarias para La Veu de Catalunya (en ocasiones mutiladas por la censura), en las que dio puntual información de todos los movimientos políticos de los partidos españoles, y de los discursos de sus representantes, y advirtió con gran clarividencia sobre la organización y crecimiento del fascismo español. Siguió, así mismo, la evolución de la República de Weimar y la ascensión del nazismo, asistiendo a las primeras conferencias de Hitler.

En la primavera de 1936, en medio de un ambiente casi prebélico, estuvo presente en numerosos encuentros, reuniones y conferencias políticas españolas que no hicieron más que alimentar en él la sensación de desastre. Como escritor político, fue partidario de una moral práctica y tolerante, y de la autoridad con sentido común, revitalizadora de una libertad entendida como forma de orden y trabajo. Por este motivo, le aterraba la constatación de que en España la política de realidades iba progresivamente a la baja. Al estallar la Guerra Civil, fue amenazado de muerte por sectores exaltados de la Federación Anarquista Ibérica (FAI), debido a su vinculación con la Lliga de Cambó, por lo que emigró a Marsella (Francia), donde colaboró, junto con su compañera sentimental Adi Enberg, en el Servicio de Información del Nordeste de España (SIFNE), red de espionaje de las fuerzas nacionalistas.

Josep Pla i Casadevall. El quadern gris, primer volumen de su Obra completa en Edicions Destino, 1965.
Josep Pla i Casadevall. El quadern gris, primer volumen de su Obra completa en Edicions Destino, 1965.

Trabajó un tiempo en París para Cambó (mientras mantenía su ya dificultosa relación con Adi Enberg) y posteriormente se trasladó a Roma, donde el político catalán le encargó la redacción de la historia de la II República, que se publicó en 1940 y que el propio Pla rechazó años más tarde. Esta obra inauguró una etapa de escritura en español que siguió con títulos como Guía de la Costa Brava (1941), Las ciudades del mar (1942), Viaje en autobús (1942, considerada su mejor realización en esta lengua), Humor honesto y vago (1942), Rusiñol y su tiempo (1942), El pintor Joaquín Mir (1944), Un señor de Barcelona (1945) y La huida del tiempo (1945), todos ellos libros y colecciones de artículos escritos en pueblos de la provincia de Girona —primero en Fornells, luego en L'Escala (donde residió algunas temporadas y frecuentó las tertulias de sus bares nocturnos acompañado de Aurora, prostituta que conoció en Sant Feliu de Guíxols) y definitivamente en Llofriu (en 1944 heredó la masía familiar) —desde donde, a partir de 1952, realizó viajes por todo el mundo.

La vuelta de Pla a España fue descorazonadora, pues topó con un espectáculo de destrucción, pobreza y clericalismo; sin embargo, él entendía la escritura como responsabilidad, por lo que se impuso “observar, relatar y manifestar la época que me ha tocado vivir”, superando el catastrofismo victimista. Volvió a tomar el pulso de la escritura, a reflejar vivencias y a retomar temas. Joan Fuster escribió en Notes per a una introducció a l'estudi de Josep Pla (1966) que lo que escribió Pla en la posguerra parecía una “prolongación casi inalterada” de lo que escribía antes de la guerra; en ese sentido, no han faltado críticos que no hayan destacado como grandes lagunas en la extensísima temática del autor catalán ensayos en profundidad sobre la Guerra Civil y el franquismo (aunque sí que escribió puntualmente, por ejemplo, contra la economía del régimen de Franco o la imposición del español). Con su hermano Pere —confidente e incondicional de Josep, siempre dispuesto a organizar la caótica vida administrativa del escritor— colaboró con un grupo de ayuda a combatientes aliados de la II Guerra Mundial (1939–1945).

Pronto inició sus colaboraciones en la revista Destino, publicación para la que llegó a escribir miles de artículos en español. Fue precisamente en la década de 1940 cuando rechazó entrar en la Real Academia Española de la Lengua. Retomó su lengua vernácula en 1947, año de la publicación del libro Cadaqués, al que siguieron, entre otros, Bodegó amb peixos (1950), L'illa deis castanyers (1951), las (casi) novelas El carrer estret (“Premi Joanot Martorell, 1951) y Nocturn de primavera (1953), Girona (1952), Els pagesos (1952), L'Empordanet (1954), Cartes d'Itàlia (1955), Weekend d'estiu a New York (1955) y una serie de relatos y cuentos recogidos en Aigua salada (1956), Mar de mestral (1956), Cases de dispeses y La vida amarga (1957). Huyendo de la soledad, y algunos años después de la marcha de Aurora a Buenos Aires (Argentina), Pla vivió intermitentemente con la bella gitana analfabeta Consuelo Robles en Cadaqués, donde había comprado una pequeña casa. En 1956, la Editorial Selecta inició la publicación de sus obras completas, pero el proyecto se interrumpió en el tomo 29: en los anteriores volúmenes apareció la célebre serie de Homenots, retratos literarios de figuras destacadas de la política, el arte, el pensamiento, la ciencia, la economía, etc., la mayoría de ellos conocidos personalmente por Josep Pla.

«Hacerse viejo quiere decir dibujar físicamente una caricatura, pero una caricatura no solamente de lo que es, sino (y sobre todo) de lo que se ha sido. La vida es un esfuerzo para hacernos al aspecto que tenemos cuando somos viejos"»

(Notes per a Sílvia)


En 1965 salió publicado el “falso” dietario El quadern gris, reelaboración autobiográfica de dos años de su juventud, donde brilla la mejor prosa del Pla memorialista. Esta obra representa, sin duda, uno de los hitos en su género de toda la literatura española contemporánea. Fue el primer volumen de los 45 que componen su Obra completa en catalán (cerca de 30.000 páginas) —todavía en 2002 no definitiva—, editada gracias a la iniciativa de Josep Vergés, director de Ediciones Destino. Títulos posteriores de importancia son Notes disperses (1969), El que hem menjat (1972), Àlbum de Fontclara (1972), Notes per a Sílvia (1974), Articles sense cua (1975, “Premi de la Critica Serra d’Or”), Notes del capvesprol (1979, “Premi de la Critica Serra d’Or”) y El viatge s'acaba. En 1968 se instituyó en su honor el “Premi Josep Pla” de literatura, y en 1980 recibió la Medalla de Oro de la Generalitat de Cataluña, institución que, por otra parte, siempre le negó el “Premi d'Honor de les Lletres Catalanes”.

Josep Pla i Casadevall. Viatge a Rússia, edición en rústica de Edicions Destino, 1990
Josep Pla i Casadevall. Viatge a Rússia, edición en rústica de Edicions Destino, 1990

La inmensa obra de Pla es una operación ingente de observación de su entorno y de reflexión sobre el mundo occidental moderno y, muy especialmente, sobre su Cataluña natal. Hacer comprensible a través de la escritura un país como la Cataluña de principios de s. XX, donde coexistían el clericalismo, la industrialización, el anarquismo organizado, los movimientos anarcas, el gansterismo patronal, el pistolerismo, la ultraderecha, el europeismo, el sindicalismo comunista, la burguesía, la corrupción institucional, el carlismo, el nacionalismo romántico, el ruralismo decimonónico, el modernismo, el noucentisme, etc., requería un formidable trabajo de aquilatación. Su esfuerzo tenía como horizonte la normalización de una literatura llena de vacíos y el cultivo de una lengua dominada aún por el romanticismo y por la lírica noucentista. Es cierto que Pla creció con el Glosario de Eugeni d'Ors y reconoció en el noucentisme una gran aportación en la racionalización de una cultura y una política descentradas, dispersas y sin una tradición bien sedimentada; sin embargo, pronto se opuso al juego de estilo “provençalista” propio del primer D'Ors, inoperante, según Pla, para captar la realidad de una manera objetiva e inteligible para todo el mundo. Así, cultismos, neologismos y folclorismos son eliminados en favor de una transparencia que pretende hacer olvidar el estilo, pero que esconde una fabulosa labor de selección encaminada a presentar con toda la inmediatez posible una determinada realidad moral, estética y material: la suya propia y la de sus lectores.

Pese a este materialismo, Pla no era un prosaico, sino un observador atento que rebajó el tono heroico, mítico, lírico, abstracto y metafísico del discurso en favor del detalle —siempre emparentado con la “medida humana”— y la gracia de las cosas con su pulsión directa y su poesía oculta (que sus adjetivos buscaban denodadamente). Su materialismo y hedonismo se insertan, como se ha dicho repetidas veces, en la tradición de sus admirados moralistas franceses (empezando por Montaigne), sin dogmatismos ni reconversiones, con la mirada del autor que intenta comprender el caos de un entorno lleno de intransigencias y precariedades, y para ello recurre al distanciamiento, el humor, la ironía y la razón, así como al sentido de responsabilidad social y cívica que subyace bajo toda su obra. Pla era el burgués-antiburgués, a la vez hombre arraigado a su tierra y viajero cosmopolita, que recurrió permanentemente al “disfraz” de humilde payés para realizar una profunda crítica de su país, en forma de crónica social, cultural y política, mostrando sus miserias, recuperando lo más cabal de sus realizaciones y creando, al paso, la prosa catalana moderna. [L.S.C]

«La adolescencia es la época más triste y frustrante de la vida porque es el periodo de las ilusiones continuadas sin tener ningún medio para realizarlas y, por lo tanto, sometidas a seguidas, pequeñas o grandes catástrofes»

(El quadern gris)


Viajes realizados por Josep Pla a lo largo de su vida

  • Golfo Pérsico

1959: Viaje al Golfo Pérsico y el Mar Rojo como corresponsal de la revista Destino.

  • Bélgica y Holanda

1966: Viaja a Bélgica y Holanda para la revista Destino.

  • Israel

1957: Corresponsal para la revista Destino.

  • América del Sur

1958: Viaje a Brasil, como corresponsal de la revista Destino. 1958, 1959, 1960, 1963 y 1966: A Argentina, como corresponsal de la revista Destino y a visitar a su amiga, Aurora. 1960: Viaje al Caribe como corresponsal de la revista Destino. 1964: A Puerto Rico y Brasil como corresponsal de la revista Destino. 1966: Navegació fluvial por el Rin, como corresponsal de la revista Destino. 1968: Corresponsal de la revista Destino.

  • Escandinavia

1956: Corresponsal de la revista Destino.

  • Rusia

1924: Corresponsal de La Publicitat. 1969: Corresponsal para la revista Destino.

  • Inglaterra

1924-1925: Corresponsal de La Publicitat.

  • Francia

1920: Corresponsal para La Publicidad. Es su primera corresponsalía. 1924: Corresponsal para La Publicitat y manda crónicas sobre los catalanes exiliados. 1936: Viaja a Masella, exiliado. 1963: Corresponsal para la revista Destino. 1979: En su último viaje al extranjero Pla visita Francia y Suiza.

  • Portugal

1921:Viaja a Portugal. 1953: Corresponsal de la revista Destino. 1969: Corresponsal de la revista Destino.

  • Italia

1922: Corresponsal para La Veu de Catalunya, coincide con la marcha de Mussolini sobre Roma y se convierte en el primer periodista en escribir sobre ello. 1929: Viaje por el levante europeo como corresponsal de La Veu de Catalunya. 1937: Período de exilio en Roma. 1956: Corresponsal de la revista Destino. 1963: Viaja a Sardeña.

  • Grecia

1956: Corresponsal de la revista Destino.

  • Cuba

1953: Corresponsal de la revista Destino.

  • EE.UU.

1954: Corresponsal de la revista Destino, crónica sobre Nueva York. 1963: Corresponsal de la revista Destino.


Biografías

  1. Alcoberro, Ramon. Contra Josep Pla. Barcanova, 1993
  2. Badosa, Cristina. Josep Pla: Biografia del solitari. Edicions 62, 1997
  3. Castellet, Josep M. Pla. Nou Arts Thor, 1981
  4. Febrés, Xavier. Josep Pla: Biografia de l'homenot. Plaza & Janes, 1990
  5. Fuster, Joan: Notes per a una introducció a l'estudi de Josep Pla. (Dins . El quadern gris.). Ed. Destino.
  6. Martinell, Josep. Josep Pla vist d’aprop. Pòrtic, 1972
  7. Martinell, Josep. Josep Pla vist per un amic de Palafrugell. Destino, 1996
  8. Pla, Xavier. Josep Pla, ficció autobiogràfica i veritat literària. Quaderns Crema, 1997