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V. Einstein, Profesor de Universidad

De Mienciclo E-books

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Contenido

Introducción

LOS resultados de su teoría tuvieron tal éxito en los medios universitarios donde se cultivaba la Física, que las autoridades académicas suizas estimaron que el autor no podía continuar realizando su trabajo en la Oficina de Patentes, sino que debía incorporarse a las tareas universitarias, lo que prestigiaría a la Universidad más que al mismo Einstein. Mas, para poder obtener el nombramiento de profesor en la Universidad, se requería haber realizado alguna práctica universitaria en calidad de Privatdozent, tipo de profesor sin obligaciones específicas y sin más retribución que la matrícula que pagasen los alumnos que libremente desearan asistir a sus clases. Por consejo del profesor Kleiner, máxima autoridad en aquel momento de la Universidad de Zurich, se hizo Privatdozent de la Universidad de Berna, para estar en condiciones legales de ser nombrado profesor.

En 1909 quedó vacante la cátedra de Física Teórica de la Universidad de Zurich. Para cubrirla se presentaron dos candidatos: Einstein y su antiguo compañero Friedrich Adler. El tribunal, más por razones políticas que intelectuales, se inclinaba a conceder la plaza a Adler, que había sido Privatdozent en Zurich y que también tenía buena reputación en el campo de la Física. Sin embargo, éste comprendía que era mejor que fuese su antiguo compañero quien ocupase el puesto; razón por la que él mismo renunció a su candidatura para facilitarle la entrada, ya que consideraba que sus posibilidades en cuanto a investigación no admitían comparación con las de Einstein.

Así, en 1909, a la edad de treinta años, se trasladó a Zurich para desempeñar el puesto de «profesor extraordinario» de su Universidad. Aunque el nuevo cargo no significaba una mejora económica, le proporcionó por primera vez cierto prestigio social y le permitió disponer de más tiempo para sus estudios e investigaciones. Además, volvía a Zurich, ciudad a la que tanto él como su mujer, Mileva, tenían especial estima por haber transcurrido en ella su juventud estudiantil. Pero la situación actual tenía el inconveniente de la obligatoriedad de cierto número de horas de clase y de preparación de las mismas, lo que constituía una tarea poco grata, ya que, si disfrutaba y era un profesor excepcional en aquellos temas de su interés, en los demás se convertía en un profesor mediocre.

El carácter de Einstein manifestaba ya una gran seguridad en sí mismo después de los triunfos que había conquistado en la construcción de sus teorías; pero, como siempre, por una parte era retraído y defensor de su intimidad y de su individualidad, y, por otra, extrovertido en sus relaciones con la gente, tratando a todos igualmente afable e interesado por sus problemas independientemente de la posición social que ocupasen.


Las barreras de la burocracia

Su estancia en Zurich no iba a ser demasiado larga. En 1910 se produce una vacante en la cátedra de Física Teórica de la Universidad de Praga. El nombramiento para ocupar la plaza lo hacía el emperador de Austria por medio de su ministro de Educación, tras propuesta de la Universidad correspondiente. En la preparación de la propuesta jugó un papel decisivo Anton Lampa, físico y discípulo entusiasta de Mach, por cuyas teorías sentía verdadera veneración. Por eso, para cubrir la vacante, pensó en la oportunidad que tenía de hacer ir a Praga al ya eminente Einstein en la época de su plena producción, y al que consideraba de la escuela de Mach. También influyó en Lampa la opinión que le enviara Max Planck (1858-1947), gran teórico de la física alemana, al consultarle sobre la valía de Einstein: «Si la teoría de Einstein se comprueba, como espero, será considerado como el Copérnico del siglo XX».

Se presentó una situación análoga a la de Zurich, al tener que competir con otro candidato. En este caso se trataba de Gustav Jaumann, austríaco, profesor del Instituto Tecnológico de Brno. Era un físico que seguía al pie de la letra las teorías de Mach, y estaba empeñado en la construcción de una teoría sobre la continuidad de la materia.

La propuesta debía hacerse al Ministerio, acompañada de la lista de méritos y trabajos de los candidatos, y ordenada de acuerdo con ellos. Por eso, en primer lugar figuraba Einstein y en segundo, Jaumann. Por razones especialmente de nacionalismo, que tendía a que las plazas fueran ocupadas por súbditos austríacos, el Ministerio concedió la plaza a Jaumann. Pero esta decisión no contó con la susceptibilidad y el orgullo de Jaumann, que se consideraba un genio olvidado; rechazó el nombramiento aduciendo que no quería tener relaciones con quien, al proponerle en segundo lugar, parecía preferir la fama de Einstein a la mayor valía de Jaumann.

También esta vez, por la renuncia del otro candidato, se vio Einstein nombrado profesor titular de la Universidad de Praga, con un sueldo mayor al que recibiera en la Universidad de Zurich.

Antes de la toma de posesión, hubo de llenar un cuestionario en el que, entre otras cosas, se le preguntaba por su religión. Como el emperador no aceptaba profesores que no pertenecieran a alguna de las iglesias oficialmente reconocidas, pese a su falta de práctica religiosa, optó por responder que su religión era la mosaica, atendiendo más a su tradición familiar que a una fe religiosa particular. Esta fue la primera vez que se declaró públicamente judío de religión.


El ambiente de praga y la cultura judía

Praga, en ese tiempo, pertenecía al Imperio austro-húngaro; situada en Bohemia, era una de las ciudades más cultas del país. Su universidad era de las más antiguas de Centro-Europa. Por presión del pueblo checo se había reconocido en la zona su lengua como oficial, y la antigua universidad había sido dividida en dos, una alemana y otra checa. En aquellos momentos, los antagonismos raciales entre germanos y checos estaban muy acentuados. La guerra del 14 se aproximaba. La cátedra de Einstein pertenecía a la Universidad alemana; los judíos eran aceptados como germanos. Como a esta raza pertenecían el emperador y los altos funcionarios, los alemanes eran los más influyentes. Las tensiones raciales y culturales hacían un poco más difícil la vida en Praga.

La población judía de Praga era muy numerosa. En aquel momento estaba naciendo un movimiento cultural sionista que encabezaban los nombres de Martin Buber, Max Brod, Franz Kafka y Hugo Bergmann. Einstein estuvo en relación con este grupo, aunque su actividad y pensamiento no le hacían en ese momento ser sionista ni religiosa ni culturalmente. La ciencia era una actividad de la Humanidad no sujeta a sectas o etnias, como sucede con otras actividades culturales. Por aquella época, Max Brod escribió una novela sobre la relación de Ticho Brahe y Kepler titulada La redención de Ticho Brahe. Walter Nernst, tras leer la obra, le dijo a Einstein: «La figura de Kepler me recuerda a usted».


Contactos internacionales

El primer rector de la Universidad alemana de Praga había sido el físico Ernst Mach, que tanto influyera con su filosofía en la física moderna. Entre otros colegas, Einstein tuvo especial relación con el matemático Georg Pick y con el físico Lampa. Pick había sido en su juventud ayudante de Mach; le recomendó que estudiara la geometría diferencial desarrollada por los italianos Ricci (1853-1925) y Levi-Civittá (1853-1941), que había de ser esencial para el desarrollo de su teoría de la relatividad.

En 1911, el químico belga Solvay (1832-1922), quien había hecho mucho dinero con la industria química, convocó a los científicos más prestigiosos para estudiar los nuevos planteamientos de la física y la crisis que en ella habían producido los descubrimientos de los últimos tiempos. A esta reunión fue invitado Einstein entre los hombres más famosos del momento, como el inglés Ernest Rutherford (1871-1937), los franceses Henri Poincaré (1854-1912) y Paul Langevin (1872-1946), los alemanes Max Planck (1858-1947) y Walter Nernst (1864-1941), el holandés Hendrik A. Lorentz (1853-1928) y la polaca Marie Curie (1867-1934). Por Austria, además de Einstein, acudió Friedrich Hasenöhrl (1874-1915). Einstein, el más joven de la reunión, fue uno de los que más aportaron. Entonces tuvo la primera oportunidad de conocer personalmente a los físicos que ya había leído y a varios de los cuales debía valiosas ideas que le habían permitido desarrollar sus teorías, especialmente Poincaré, Lorentz y Hasenöhrl.


Trabajos científicos y docencia universitaria

Durante este período, Einstein sigue trabajando en la generalización de su teoría de la relatividad, enunciando el principio de equivalencia de las fuerzas de gravitación y las fuerzas de inercia, y llega a determinar la influencia de la gravedad en la propagación de la luz. Es decir, los rayos de luz no se propagan en línea recta, sino que son desviados cuando se aproximan a un campo gravitatorio. Sugirió que la comprobación experimental de este fenómeno podría obtenerse observando las estrellas próximas al Sol, durante un eclipse total, y verificando que sus posiciones se veían desviadas por influencia de la atracción solar. También trabajó en su teoría de los quantum de luz, iniciada en Berna. Sus publicaciones más importantes en este período son: La influencia de la gravedad sobre la propagación de la luz (1911) y Sobre las bases termodinámicas de la ley de equivalencia fotoquímica (1912).

En Praga permaneció poco más de un año y medio, de marzo de 1911 hasta agosto de 1912. Después aceptó una invitación de la Escuela Politécnica de Zurich para desempeñar la cátedra de Física Teórica. La Escuela que ahora le ofrecía la cátedra era la misma en la que se había graduado. Se trataba de una institución de enseñanza superior de gran prestigio que dependía del gobierno federal suizo y era más importante que la Universidad de Zurich, donde ya había ejercido como profesor extraordinario.

Zurich era una ciudad que siempre habían considerado como propia tanto Einstein como su esposa, Mileva; además, la situación prebélica en Praga era cada vez más tensa y, por tanto, era preferible la tranquilidad suiza. En el verano de 1912 se trasladaron a Zurich, aunque su permanencia en esta ciudad suiza no iba a prolongarse más allá de finales de 1913.


La Geometría diferencial y el cálculo tensorial

Durante este período, Einstein realizó el estudio de la teoría de la Geometría diferencial, que utilizaría para fundamentar su teoría general de la relatividad. En esta tarea le ayudó su antiguo condiscípulo Marcel Grossmann (1878-1938), el mismo que le consiguió el empleo en la Oficina de Patentes de Berna. Grossmann dominaba el cálculo tensorial desarrollado por Ricci y su discípulo Levi-Civittá, que había sido publicado a invitación del famoso matemático alemán Klein, en 1901. Sin el cálculo tensorial, la teoría de la relatividad general no hubiera podido desarrollarse. Durante este tiempo en Zurich, Grossmann enseñó a Einstein el cálculo tensorial. Y con su colaboración preparó el primer esquema de una teoría general de la gravitación, que publicó en 1913.

También en 1913 asistió en Viena al Congreso de científicos germanos. Einstein fue especialmente invitado a presentar sus nuevas ideas sobre la teoría de la gravitación; su exposición estuvo rodeada de una aureola de interés y novedad expectantes. Aprovechó este viaje a Viena para conocer personalmente al ya viejo Mach, que se encontraba apartado de su cátedra desde comienzos de siglo, debido a una parálisis que sufrió en esa época.