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IV. Un Sitio Para Trabajar y un Hogar Para Vivir

De Mienciclo E-books

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Introducción

POR fin se había acabado la situación de inestabilidad gracias a la recomendación del padre de Marcel Grossmann, quien le presentó al señor Haller, director de la Oficina de Patentes de Berna. En esta oficina se necesitaba una persona para estudiar los inventos allí presentados y darles una forma clara para que sirvieran de informe al documento de legalización de patentes. Aunque Einstein no disponía de experiencia en este trabajo y la ingeniería no era su mayor vocación, aceptó el empleo, ya que le daba una estabilidad económica con cierto desahogo y le dejaba bastantes horas libres para dedicarse a sus estudios. La tranquilidad que le produjo convertirse en funcionario público, con sueldo fijo, la reflejó en la ecuación de «cómo conseguir el éxito: A (éxito) + X (trabajo) + Y (juego) = Z (callar la boca)».

El 23 de junio de 1902, Einstein se convertía en experto técnico de tercera clase de la Oficina Confederal de la Propiedad Intelectual, más conocida como Oficina de Patentes, con un sueldo anual de 3.500 francos suizos. Conservó el cargo hasta el 15 de octubre de 1909, en que cesó por propia voluntad.

Esta situación hizo que, poco tiempo después de instalarse en Berna, Einstein decidiera formar una familia con su compañera de estudios Mileva Maristch. Mileva era algo mayor que Einstein y se había educado en la religión griega ortodoxa, hecho que, como ambos eran librepensadores y no practicaban sus respectivas religiones de origen, no significó dificultad para su matrimonio.

El temperamento de Mileva, difícil, reservado y taciturno, fue causa de que la vida matrimonial no resultara todo lo dulce y sosegada que deseara. No era fácil discutir con ella sobre sus teorías, que, en general, no le interesaban. De todas formas dispuso de un hogar propio y tuvo, en los primeros años de matrimonio, dos hijos, con quienes le gustaba estar, observar sus reacciones y hablarles en esos momentos en que se inicia el lenguaje.

El 3 de mayo de 1906 escribía Einstein a su amigo Solovine estas expresivas palabras:

Seguimos bien. El Filius es ya un hombrecito muy guapo e impertinente. Todavía no ha entablado relaciones científicas conmigo, pero pronto llegaré a esa edad estacionaria y estéril en la que uno comienza a quejarse de la mentalidad revolucionaria de los jóvenes.

Su primer hijo, Hans Albert Einstein, había nacido el 14 de mayo de 1904. El segundo se llamaba Edward. Los dos cursaron los estudios de Física en la Escuela Técnica Superior Confederal. Su estancia en Berna fue una de las épocas más fructíferas y productivas de Einstein.


Lecturas filosóficas

Continuó allí su lectura en profundidad de los grandes físicos contemporáneos, que con sus descubrimientos habían hecho tambalear el hasta entonces edificio newtoniano de la Física y colocado los cimientos del nuevo, en el que Einstein había de tomar parte importante. Pero, por otro lado, se dedicó también con amplitud al estudio de la filosofía de la naturaleza, desde que Bacon tomó el experimentalismo de Galileo como única forma de dar validez a las teorías.

Filósofos a los que dedicó principal atención fueron David Hume (1711-1776), Kant (1724-1804) y los más recientes científicos y filósofos Ernst Mach (1838-1916) y Henri Poincaré (1854-1912).

De Hume le atrajo su criticismo frente a los principios de causalidad y de inducción experimentales. Para él, cuando decimos que «A causa B», sólo tenemos el derecho de decir que en la experiencia pasada, A y B han aparecido frecuentemente juntos o en una sucesión rápida, y que no ha sido observado A sin estar seguido o acompañado de B, y el hecho de que estos fenómenos A y B se hayan observado juntos con frecuencia no es razón para esperar que en el futuro se vuelvan a observar juntos. Esto se podría resumir en los siguientes dos puntos:

1. No es definible una relación causal, sino sólo conjunción o sucesión. 2. La inducción por simple enumeración no es una argumentación válida.

Las ideas de Kant sobre el espacio y el tiempo también tuvieron influencia en Einstein, sobre todo la vinculación del espacio físico y la geometría, y del tiempo con la aritmética. De todas formas, el espacio y el tiempo de Kant eran absolutos, que más tenían que ver con el mundo de Newton que con el que habría de construirse con la ayuda de Einstein.

Según el positivismo, la ciencia no es más que el sistema más conveniente para ordenar las sensaciones humanas, y, por tanto, cualquier intento de conocer y analizar en su esencia el mundo material sólo es una vacía especulación metafísica.

Muchos físicos han considerado el positivismo como un elemento intrínseco de la ciencia y no como lo que es en realidad: un medio de explicar el mundo objetivo en función de ideas subjetivas; para Einstein tenía este último valor, ya que él nunca puso en duda la existencia y accesibilidad del mundo exterior. Ya Lenin analizó el positivismo de Mach en su famoso libro Materialismo y empiriocriticismo.

El positivismo de Mach, una de las principales aportaciones de la Escuela de Viena, tuvo una gran repercusión en la formulación teórica de las nuevas teorías físicas, en particular sobre las de Einstein, en quien actuó sobre todo la negación de Mach del «espacío absoluto», del «tiempo absoluto» y del «movimiento absoluto».

Mach fue un físico y filósofo austríaco que estudió en Viena y fue profesor de Matemáticas en Graz (1864), de Física en Praga (1867-1894) (en la Universidad donde algo más tarde iría Einstein como profesor), y de Filosofía en Viena (1895-1901). En Física hizo estudios sobre vuelos supersónicos. El mach es una unidad en la medida de las velocidades supersónicas.

Poincaré, físico y matemático francés, influyó sobre Einstein, por una parte, con sus trabajos sobre la teoría electromagnética de la luz, y, por otra, con sus concepciones filosóficas sobre la ciencia expresadas en los libros que aparecieron cuando Einstein se instalaba en Berna: Ciencia e hipótesis y El valor de la ciencia.

También fueron leídos por Einstein otros filósofos como Shopenhauer y Nietzsche, aunque la incidencia de estas lecturas sobre sus trabajos, si la hubo, fue completamente indirecta.


Trabajos en física teórica

Todas estas lecturas filosóficas las compagina con estudios de los trabajos de los físicos más modernos, que ya había iniciado durante sus años de estudiante en la Escuela Politécnica. También, y es lo principal, en este remanso sosegado que fue su vida en Berna desarrolló el primero de sus trabajos con el que iba a comenzar a construir su teoría de la relatividad. En 1905 publica en el tomo XXVII de los Anales de Física su trabajo titulado Sobre la electrodinámica de los cuerpos en movimiento. Las treinta páginas manuscritas de este artículo, en el que se ponen las bases de la relatividad, fueron destruidas por el propio Einstein después de su publicación; pero, dado su interés histórico, hizo una copia en 1943 cuando se encontraba en Estados Unidos. La copia fue subastada en 1944 en seis millones de dólares y actualmente se encuentra en la Biblioteca del Congreso de Washington. En 1906 publicó su artículo sobre el movimiento browniano; en 1908, su trabajo sobre el principio de la relatividad…

En 1907 estudia la variación del calor específico con la temperatura y, partiendo del estudio de la radiactividad, establece su famosa relación entre la energía, la masa y la velocidad de la luz, y con ello abre la posibilidad de la desintegración del átomo.

Para la gente no especializada, la teoría de la relatividad ha sido durante mucho tiempo una especie de cuento mágico o de revelación gratuita, y su autor, un intermediario o profeta del dios de la casualidad. Pero en la ciencia, los hallazgos y descubrimientos no ocurren tan por azar. Cada eslabón de la cadena representa un duro trabajo y condiciones propicias. En ese sentido, Carl Seeling, autor de una de las biografías mejor documentadas de Albert Einstein, cuenta que el 11 de marzo de 1951 preguntó al descubridor de la teoría de la relatividad si el origen de su descubrimiento podía adscribirse a un día determinado, y Einstein le respondió:

Entre la concepción de la idea de la «teoría de la relatividad» y la terminación de la publicación que a ella se refiere transcurrieron cinco o seis semanas; pero no sería justo designar esa época como la del origen de la teoría, pues los argumentos y los materiales de que se compone habían sido ya preparados durante años, aunque la verdad es que hasta entonces no se había llegado al resultado definitivo. en cuanto a la «teoría general de la relatividad», no se puede decir con propiedad que naciera en un día determinado. la primera idea decisiva nació en 1911 (principio de equivalencia). el título de la publicación que se refiere a esa idea es «influencia de la fuerza de gravedad en la propagación de la luz» (Anales de Física, 1911). Desde entonces ya estaba convencido de que existía la «teoría general de la relatividad», pero aún había que superar importantes dificultades, de las que no me vi libre hasta 1911 y 1916… La generalización de la teoría de la gravitación me ocupó incesantemente desde 1916. Después de muchas odiseas, en 1946 tropecé, por fin, con el fundamento de la teoría (Generalization of the Relativistic Theory, Annals of Mathematics, 1946), y a ese fundamento me he atenido firmemente desde entonces. Todavía no se ha publicado ningún reconocimiento importante respecto al fundamento de la «teoría», pero aparecerá en el tomo de homenaje a Louis de Broglie.'