Apéndice 3. Concilios Ecuménicos
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1. NICEA I
20 mayo-25 julio del 325.
318 obispos, de ellos sólo 5 occidentales.
Convocado por el emperador Constantino el Grande (306-337), siendo Papa Silvestre I (314-337), que estuvo representado por Osio, obispo de Córdoba. Condenó el arrianismo, que negaba la divinidad del Verbo (Jesucristo) y proclamó la consustancialidad del Padre y del Verbo. Redactó el Símbolo de Nicea o Credo de la Misa.
2. CONSTANTINOPLA I
Mayo-30 junio del 381.
150 obispos, todos orientales.
Convocado por el emperador Teodosio I (379-395), siendo Papa Dámaso I (366-384), que ni asistió ni estuvo representado. Condenó la herejía semiarriana de los macedonianos, que negaban la divinidad del Espíritu Santo. Dio la redacción definitiva al Símbolo de Nicea.
3. EFESO
22 junio-septiembre del 431.
200 obispos orientales.
Convocado por el emperador Marciano (450-457) y siendo Papa Celestino I (422-432), que estuvo representado por Cirilo de Alejandría (412-444). Condenó el nestorianismo, que distinguía en Jesucristo dos personas, una divina (Logos) y otra humana (Jesús) y negaba a María el título de madre de Dios, puesto que sería madre sólo de la persona humana (Jesús).
4. CALCEDONIA
8 octubre-noviembre del 451.
De 500 a 600 obispos orientales, 5 occidentales
y 2 africanos.
Convocado por el emperador Marciano (450-457) y aprobado por el Papa León I (460-461). Condenó el eutiquianismo o monofisismo, según el cual en Jesucristo no hay más que una sola naturaleza; y dejó claramente definida la existencia de dos naturalezas en Jesucristo: hombre perfecto y Dios perfecto. Legisló sobre temas disciplinares.
5. CONSTANTINOPLA II
5 mayo-2 junio del 553.
165 obispos, de ellos 6 occidentales.
Convocado por el emperador Justiniano I (527-565) y desautorizado al principio y reconocido después por el Papa Virgilio (537-555), que se encontraba en Constantinopla. Condenó una serie de proposiciones presuntamente nestorianas de Teodoro de Mopsuestia, Teodoreto e Ibas, condensadas en los Tres capítulos. Este concilio fue confirmado por Gregorio I en el año 591.
6. CONSTANTINOPLA III
7 noviembre del 680-16 de septiembre del 787.
263 obispos y otros prelados orientales.
Convocado por el emperador Constantino IV (668-685) y aprobado por los Papas Agatón (678-681) y León II (682-683). Condenó el monotelismo, que, con el propósito de atraerse a los monofisitas, asigna a Jesucristo una sola voluntad. El concilio define claramente la existencia en Cristo de dos voluntades y dos actividades.
7. NICEA II
24 septiembre-23 octubre del 787.
263 obispos y otros prelados orientales.
Convocado por la emperatriz Irene (780-790) y aprobado por el Papa Adriano I (772-795), que envió dos delegados suyos. Se reunió para atajar de una vez las campañas de los iconoclastas, que se oponían al culto de las imágenes (iconos) y que, en su radicalismo, estaban empeñados en destruirlas.
8. CONSTANTINOPLA IV
5 octubre del 869-28 febrero del 870.
102 obispos orientales.
Convocado por el emperador Basilio I (867-886) a petición del Papa Adriano II (867-872) para salir al paso de los intentos cismáticos de Focio, patriarca de Constantinopla, y dejar bien sentada la primacía del obispo de Roma. Afirmó la validez de la tradición como fuente de fe y reafirmó la legitimidad del culto de las imágenes.
9. LETRAN I
18 marzo-6 abril de 1123.
300 obispos y abades occidentales.
Primer concilio ecuménico, convocado por el Papa Calixto II (1119-1124) para confirmar el concordato de Worms que puso fin a la querella de las investiduras: los poderes civiles, especialmente el emperador germánico, se arrogaban el derecho a investir a algunas personas con cargos y funciones eclesiásticas por procedimientos simoníacos (pago de ciertas cantidades). Condenó también el nicolaísmo, que rechazaba el celibato del clero.
10. LETRAN II
4-30 abril de 1139.
Más de 500 participantes occidentales.
Convocado por el Papa Inocencio II (1130-1143) para promover la reforma de la Iglesia tras la desaparición del antipapa Anacleto II (1130-1138) y confirmar la posición frente a las desviaciones condenadas en el Lateranense I: simonía, nicolaísmo, etcétera. Prohibió a los clérigos el ejercicio de la judicatura y de la medicina y condenó las ideas de Arnaldo de Brescia, un teólogo rigorista que quiso reformar la Iglesia, a la que acusaba de haber falseado el cristianismo, y que fue ejecutado en 1155.
11. LETRAN III
5-19 marzo de 1179.
300 obispos y 400 prelados occidentales.
Convocado por Alejandro III (1159-1181); en él se condenó a los cátaros, que afirmaban la existencia de dos principios, uno del mal y otro del bien, y consideraban a la materia y al matrimonio como obra del principio del mal y malos en sí. Condenó también la acumulación de oficios y prebendas por los eclesiásticos y reguló las normas para la elección de los Papas (mayoría de dos tercios).
12. LETRAN IV
10-30 noviembre de 1215.
404 obispos, 800 abades y superiores de órdenes religiosas.
Convocado por Inocencio III (1198-1216), condenó a los albigenses y valdenses, que sostenían las mismas ideas de los cátaros, impulsó las Cruzadas y dictó una larga serie de disposiciones para la reforma de la Iglesia, tanto en el terreno doctrinal como en el disciplinar, y formuló una profesión de fe eucarística en la que se habla por primera vez de transubstanciación.
13. LYON I
28 junio-17 julio de 1245.
3 patriarcas, 150 obispos y numerosos prelados y abades.
Convocado por el Papa Inocencio IV (1243-1254) para deponer al emperador Federico II (1215-1250), que había atentado contra los derechos de la Iglesia; prestó especial atención a los cristianos de Oriente e insistió en impulsar las Cruzadas. Realizó un primer esbozo de ordenación del procedimiento canónico.
14. LYON II
7 mayo-17 julio de 1274.
500 obispos, 570 prelados y abades; numerosos
teólogos; asistencia de griegos.
Convocado por el Papa Gregorio X (1271-1276), a él asiste el patriarca de Constantinopla, pues su finalidad era consolidar la unión entre la Iglesia romana y la griega; en este sentido tuvo muy poca efectividad. Trató de impulsar las Cruzadas, confirmó los privilegios de las nuevas órdenes mendicantes y reglamentó las elecciones pontificias.
15. VIENNE (Viena del Delfinado)
16 octubre de 1311-6 mayo de 1312.
231 padres.
Convocado por el Papa Clemente V (1305-1314), primer Papa residente en Aviñón. Entre sus numerosas disposiciones disciplinarias destacan: la supresión de los Templarios y la condenación de los errores de beguinas y begardos, que personifican uno de los movimientos socio-religiosos más positivos de la Edad Media y que, en el campo teológico, cometieron algunos errores.
16. CONSTANZA
5 diciembre de 1414-22 abril de 1418.
32 cardenales, 183 obispos, 100 abades y 350 prelados.
Convocado por Juan XXIII (1410-1415), uno de los tres papas que se disputaban la legitimidad de la sucesión de San Pedro durante el Cisma de Occidente. Fue convocado precisamente para resolver ese problema del cisma: de ese concilio salió el nuevo y único Papa, Martín V (1417-1431). En él se condenaron las nuevas doctrinas de Wiclef y Huss, precursores del protestantismo, y se definió la idea conciliarista.
17. BASILEA-FLORENCIA
Basilea: 23 julio de 1431; Ferrara: 1438; Florencia:
1439-1443; Roma: 1443-1445.
115 padres conciliares.
Convocado por el Papa Martín V (1417-1431) y continuado por su sucesor Eugenio IV (1431-1447), prosiguió la obra de reforma de la Iglesia, que salió muy maltrecha del Cisma de Occidente, y, principalmente, la tarea de superar las diferencias entre las distintas iglesias orientales y la romana, al mismo tiempo que se fortalecía primero y se rechazaba después la teoría conciliarista.
18. LETRAN V
1 mayo de 1512-16 marzo de 1517.
15 cardenales y 79 obispos.
Convocado por el Papa Julio II (1503-1513) para proseguir la labor de reforma del clero y de la Curia Romana. Se condena la teoría conciliarista según la cual el concilio es superior al Papa en materia de jurisdicción, así como las prácticas simoníacas, y se establece un concordato con Francia (1516). Se dictan normas sobre la predicación y la publicación de libros.
19. TRENTO
1545-1563.
De 70 a 252 padres conciliares en sus distintas convocatorias.
Convocado por el Papa Pablo III (1534-1549) y continuado por Julio III (1550-1555) y Pío IV (1559-1565). Por un lado, acometió la tarea de definir los grandes dogmas y principios atacados por los protestantes (fuentes de la fe, pecado original y justificación, sacramentos, etcétera) y, por otro lado, como consecuencia, acometió en profundidad la tarea de reformar la Iglesia adaptándola a los nuevos tiempos.
20. VATICANO I
1869-1870.
770 padres, de ellos 50 orientales.
Convocado por el Papa Pío IV (1846-1878). Su finalidad fue poner orden en el mundo de las ideas derivadas de la Revolución Francesa (1789) y surgidas durante la primera mitad del siglo XIX. No llegó a realizar su programa por haberse visto interrumpido al estallar la guerra franco-prusiana. Tras largos debates, en los que jugó un gran papel la tendencia galicana (el galicanismo era una mezcla de teorías religiosas y políticas según las cuales el poder civil no sólo es independiente del poder religioso, sino que éste depende de aquél), se llegó a la definición del dogma de la infalibilidad del Papa en materia religiosa y su jurisdicción universal.
21. VATICANO II
1962-1965.
2.500 padres conciliares.
Convocado por el Papa Juan XXIII (1958-1963) y proseguido por Pablo VI (1963-1977). Después de dar por concluido el Vaticano I, Juan XXIII proyectó un amplio programa de «aggiornamento» de la Iglesia. En lugar de condenar o rechazar ideas y conductas, lo que se pretendía era abrir caminos nuevos en relación con los nuevos tiempos.