Buscar por relevancia Buscar por título
    Enviar este artículo por e- mail
    cerrar

    Añadir un comentario a este artículo
    cerrar

    Enlazar con este artículo
    cerrar

    Arqueología

    De Aula

    Share/Save/Bookmark
    Arqueología: excavaciones en Bet Sheán (Israel).
    Arqueología: excavaciones en Bet Sheán (Israel).

    Contenido

    La Arqueología se convierte en una ciencia

    De este modo, la Arqueología quedaba directamente al servicio de la política. Y el terreno era especialmente favorable para esta unión. En realidad, la grandeza de Egipto había desaparecido desde hacía siglos, pero las condiciones de la historia y las particularidades climáticas habían protegido hasta cierto punto los vestigios de la antigua gloria. Muy a menudo, los monumentos habían sido cubiertos por las arenas del desierto: pero, felizmente, apenas habían sufrido ningún proceso de destrucción o degradación, tal como había sucedido en las restantes civilizaciones conocidas. Por otra parte, los trabajos emprendidos a raíz de la expedición a Egipto, que iban a prolongarse durante todo el s. XIX, se beneficiaron ampliamente de las experiencias obtenidas desde medio siglo antes en Italia. Y, sobre todo, se había formado ya, durante dos o tres generaciones, un nuevo tipo de investigadores con unos sólidos conocimientos científicos. La Arqueología, que hasta ahora había sido del dominio de aficionados más o menos ilustrados, va a entrar a formar parte, desde entonces, de las disciplinas científicas. Ayudada por el interés que el público culto manifiesta por los descubrimientos de Egipto, la investigación arqueológica va a verse beneficiada por toda una serie de medios que le van a permitir alcanzar resultados apasionantes. Un universo desconocido se abre ante los ojos de Occidente y revela la nueva sensibilidad del romanticismo naciente.

    ¿En qué consistió la gran aportación de Champollion?

    Champollion, nacido en 1790, era profesor de historia en la Facultad de Grenoble. Apasionado desde su infancia por la historia de Egipto, había llegado a aprender todo lo que los clásicos antiguos y la literatura copta nos habían legado acerca de esta antigua civilización. Comparando diversas inscripciones y analizando atentamente en ellas todos los signos que le permitían encontrar en la lengua copta las equivalencias de la escritura jeroglífica y gracias a la piedra de Rosetta que, según los historiadores, guardaba la clave de un idioma perdido, llegó a traducir, en 1822, varias inscripciones.

    ¿Qué se encontró en las tumbas?

    La mayoría de las tumbas habían sido saqueadas desde la Antigüedad. Los guardianes de las necrópolis solían ser cómplices de los ladrones, que no se amedrentaban ante las maldiciones escritas en las paredes de las salas funerarias. Existía, incluso, un manual para los ladrones de tumbas: El libro de las perlas enterradas y de los misterios preciosos, con indicaciones de los escondites, de los hallazgos y de los tesoros. Algunos papiros del segundo milenio a.C. se refieren a procesos entablados a ladrones de tumbas cogidos con las manos en la masa. Para poner fin a estos saqueos, las autoridades de aquella época tomaron la decisión de trasladar las momias a otros escondites. ¿Quién encontró la tumba de Tutankhamón?

    En 1922, el arqueólogo inglés Howard Carter excavaba las tumbas del Valle de los Reyes, en Egipto, por encargo de lord Carnavon, potentado inglés apasionado por la arqueología. Mientras demolían las cabañas de los obreros que habían construido la tumba del faraón Ramsés VI, del Imperio Nuevo (s. XI a.C.), Carter descubrió la entrada secreta de una tumba. Al final de una escalera de 16 peldaños había una puerta precintada con unos sellos que tenían el nombre de Tutankhamón, un faraón poco conocido hasta entonces, muerto a los dieciocho años (hacia el 1345 a.C). Detrás de esta puerta, en una serie de cámaras, Carter descubrió muebles recubiertos de oro, vasos, estatuas y un sarcófago. La momia reposaba en tres ataúdes encajados; el primero, de cuarcita amarilla; el segundo, de estuco incrustado en oro y piedras preciosas, modelado según el contorno del cuerpo; el tercero, de oro macizo.

    ¿En qué consiste la maldición de los faraones?

    Al igual que en otras tumbas, en las paredes de la tumba de Tutankhamón había una serie de inscripciones que amenazaban con los males más terribles a «cualquier mortal que viniera a violar las tumbas». Y, curiosa coincidencia, lord Carnavon murió unos meses después de haber penetrado en la tumba de Tutankhamón; el conservador-jefe de las antigüedades egipcias en el Louvre sufrió una congestión al salir del Valle de los Reyes. Más tarde sufrirían las consecuencias otros, que habían estado implicados de alguna forma en asuntos concernientes a la tumba. Se empezó a hablar, por entonces, de una supuesta maldición de Tutankhamón, que perseguía a todos aquellos que se habían acercado a perturbar su descanso.


    Pompeya, la ciudad sepultada

    El primer paso de la Arqueología: Pompeya salvada de las cenizas.

    A la búsqueda del antiguo Egipto

    Numerosos saqueadores precedieron a los arqueólogos; la piedra Rosetta proporciona, gracias a Champollion, la clave para descifrar la escritura egipcia.

    Desde la oscuridad de los milenios: la prehistoria

    La excavación estratigráfica: leer la historia a través de las capas del suelo.

    La edad de oro de Troya y Micenas

    El alemán Heinrich Schliemann descubre el emplazamiento de Troya y después desentierra Micenas, ciudad de los atridas.

    Babilonia, el paraíso terrenal

    La fotografía aérea nos revela el plano de Babilonia. El zigurat reconstruido es la Torre de Babel.

    En el corazón de la selva: los mayas

    Al explorar la selva virgen, el americano Stephens descubrió las ruinas de una civilización muy desarrollada.

    Los escitas, un pueblo errante

    Desde Siberia hasta el sur de Rusia, el frío ha conservado a los escitas intactos en sus tumbas.

    Los tesoros del mar

    La arqueología submarina. El Vasa, hundido en 1628, ha sido rescatado en 1961.

    China: un ejército enterrado

    En un mausoleo subterráneo, 6.000 estatuas de soldados y caballos guardan la tumba del primer emperador de China.

    La Arqueología y sus técnicas

    La Arqueología es una ciencia que dispone de numerosos métodos para hacer prospecciones, detectar y fechar los hallazgos.

    Oficios al servicio del pasado